Siempre pensamos que Maggy iba a aparecer con vida

El cuerpo de Ruth Magaly Hernández Marín llevaba 13 días en un tanque en el Santuario de las Garzas, por eso la familia piensa que la asesinaron el día en que desapareció. Más de diez horas tardaron en entregarles en cuerpo de la joven de 19 años. "En un estado donde la gente desaparece, nosotros pensamos que la íbamos a encontrar con vida"

Xalapa, Ver.- (AVC/Verónica Huerta) El acta de nacimiento de su hija Ruth Magaly Hernández Marín la tuvo que mostrar innumerables veces y plasmar su firma igual, así como identificarse una y otra vez con su credencial del IINE,  para demostrar que él es Juan Hernández Marín, el papá que buscaba a su hija desaparecida desde el 22 de noviembre y que fue encontrada asesinada en el Santuario de Las Garzas, localizado en la colonia Lomas del Seminario de esta ciudad.

El dolor más fuerte lo sentirá su abuelita comentan sus familiares, porque siempre pregunta a qué hora llegan cada uno de sus nietos, a dónde van y estaba al pendiente de Maggy.

Juan Hernández de oficio carpintero, tiene el rostro rojo, se ve cansado, pero en ningún momento muestra debilidad, lo que quisiera es tener más fuerzas para cumplir con todos los tramites de reconocimiento del cuerpo y de defunción para llevarse a su hija a casa, localizada en la misma colonia Lomas del Seminario.

La familia cree que a Maggy le quitaron la vida el mismo día que desapareció y por eso no volvieron a saber de ella, y ahora no saben si el acta de defunción saldrá con fecha del 22 de noviembre o del 05 de diciembre del 2017, cuando fue encontrada en un tanque construido para almacenar agua, pero es ocupado por malvivientes.

Transcurrieron 19 años al lado de su hija, criada en una familia, en la que creen le enseñaron el respeto por las demás personas, y le inculcaron valores.

El padre de familia se sentó en una banqueta frente al edificio de Servicios Periciales, a su lado estaba su prima y su primo, los tres miraban en una sola dirección, hacia la carroza blanca y de fondo la puerta de entrada de la institución de donde saldrá el cuerpo de Maggy.

Hace frío a la media noche en Xalapa, y Juan trae con él una chamarra de franela con colores negro, gris y blanco, su pantalón de mezclilla sucio a causa del trabajo diario, luce despeinado y pareciera que no ha probado alimento, ni agua.

Sus ojos están tristes, siente que no puede creer lo que está viviendo, apenas puede responderle a la familia, que su esposa Nancy Marín se fue a su casa para preparar el lugar en donde recibirán el cuerpo de Maggy.

Alrededor de las 14.00 horas del mismo martes, Juan estaba en su trabajo, cuando le hicieron una llamada a su teléfono celular para decirle que habían encontrado en el Santuario de las Garzas a una mujer muerta, dejó todo lo que hacía en ese momento y corrió al lugar donde ya había patrullas de la secretaría de Seguridad Pública (SSP) y aunque rogó a los elementos que le permitieran ver el cuerpo, la autoridad se lo impidió y lo mandaron a la Dirección de Servicios Periciales para que ahí le dieran informes.

A 10 horas de haber localizado el cuerpo de Maggy, las autoridades le informaron que Maggy murió por asfixia, “Que la asfixiaron, eso, eso dijeron. No me han dicho, no me han dicho (Si la violaron sexualmente) no me han dicho nada de eso, sólo que la asfixiaron”, refiere Juan Hernández.

No sabe quién localizó el cuerpo de su hija asesinada, ni quien dio aviso a la policía, sólo que fue encontrada dentro de un tanque de agua, pero está vacío desde hace muchos.

“Inclusive como está abandonado dicen que lo agarraron para vivir los marihuanos. Hace tiempo era un tanque de agua de esos grandes, y adentro es como si fuera un cuarto. No tiene agua. No sabemos, no sabemos quién la encontró” dice el padre de familia.

El primo de Juan, es un señor dedicado al oficio de taxi y participa en la plática para decir que ese tanque de agua, localizado en el Santuario de Las Garzas, fue ocupado como vivienda por un grupo de marihuanos desde hace muchos años.

Una de las primas de Juan, llora al mencionar que siempre pensaron en el regreso de Maggy, en que la localizarían, en que tal vez estaba en casa de una de sus amigas y les llamaría.

“Que feo, tan común que es en Veracruz esto de las desapariciones y nosotros siempre pensamos que iba Maggy iba a aparecer. Nunca perdimos la esperanza. Es muy fuerte para la familia lo que nos está pasando” afirmó la mujer.
 

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto

Minuto a Minuto