Música, Sombra y Color: los entretelones de la fotografía de Espectáculos en Veracruz

En el Lobby del Teatro de la Reforma, este miércoles 25 de octubre a las 19:00 horas, se inaugura la muestra fotográfica Música, Sombra y color, exposición del comunicador y fotógrafo veracruzano Héctor Juárez

Veracruz, Ver.- En su escenario natural, en el Lobby del Teatro de la Reforma, este miércoles 25 de octubre a las 19:00 horas, se inaugura la muestra fotográfica Música, Sombra y color, exposición del comunicador y fotógrafo veracruzano Héctor Juárez quien presenta al público una muestra de 30 imágenes de Espectáculos en el puerto de Veracruz.

Durante la inauguración de la exposición participará la relevación musical Ashly, cantante veracruzana de 17 años cuyo talento emergente es un descubrimiento de Bernardo Barrios productor de B-One Espectáculos, casa de su primer disco, misma que fue captada por la lente de Héctor Juárez para la portada de este primer material.

También estará presente el cantante venezolano J.J. Ruíz del proyecto MX Kumbia y el Grupo Mono Blanco, quienes también fueron captados por la lente del expositor. En tanto que la agrupación K Bulaz se encargará del carnet musical del evento.

Música, Sombra y Color es la segunda exposición individual del fotógrafo Héctor Juárez Aguilar, y en ella aparece una diversidad de músicos y cantantes que van de la dulce Nicole a la enigmática Ashly; de la expresiva Totó La Momposina a la sonera Albita, pasando por grandes de la escena como Yolanda Montes Tongolele, Juan Gabriel; leyendas del son y la salsa como Oscar De León Willie Colón, Cheo Feliciano, Luís Ángel Silva Melón; el intenso Pancho Céspedes, el timbiriche Benny Ibarra, el camaleónico Miguel Bosé, el Tigre mayor Jorge Hernández y agrupaciones contemporáneas como 
Amigos Invisibles, NG2, N’Clave y Bomba Estéreo.

Preponderantemente conformada por artistas de la industria “salsera” de la música, los retratos presentados por Héctor Juárez nos remiten al momento preciso cuando la magia del escenario permite la comunión entre artista y su público. 

Héctor Juárez Aguilar (Veracruz 1969) es egresado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Veracruzana. Como promotor se ha desempeñado como colaborador del proyecto digital Radio Bemba, estación especializada en música latina y como jefe de prensa del Festival Internacional de Salsa Somos Latinos en Veracruz.

En su trayectoria, Juárez Aguilar cuenta con 10 exposiciones colectivas y una individual, además de colaborar en periódicos y revistas estatales; ha publicado obra en los libros Tlacotalpan, el renacer del son jarocho, editado por la Universidad Veracruzana y A bordo de un barco de vecindad, edición que reúne obra de Mariana Yampolsky, Javier Hinojosa y Silvia González de León, entre otros creadores de talla internacional.

Sobre el tema de la exposición, Juárez Aguilar lo relaciona por su gusto por la música, la cual considera una de las expresiones artísticas que siempre están presentes en nuestra vida, casi desde el primer momento al nacer. Por otro lado, La Sombra, es ese derrotero, el lado oscuro que todos enfrentamos y que para el artista es la embriaguez del éxito, cuando pierden piso, y la fama, que una vez los encumbró, se vuelve la pérdida de familia, dinero y el reconocimiento de sus fans, cuando nadie los ve o escucha.

Mientras que El Colorido es el escenario, la luz y la magia que se da sobre él y que el fotógrafo puede medir con los grados kelvins, la temperatura del color, con la cual se construyen las imágenes del mundo fantástico que es la fotografía de espectáculos.

Sobre Héctor Juárez, el reconocido periodista especializado en música, Ernesto Márquez, señala que es un fotógrafo profesional que desde el inicio de su carrera se ha dedicado a fotografiar, entro otros rubros de la cultura, la escena musical; desde las fotos por encargo de una casa discográfica o productora musical a las que han sido de su interés. Melómano contumaz ha sabido combinar ambos deliquios, fotografía y música, en favor de un lenguaje visual íntimo, con fotos maravillosas que van más allá de los clichés consabidos.

En su “Música, Sombra y Color”, refiere que el fotógrafo destaca su intención de obtener la perdurabilidad de un momento emocional más que el registro fotográfico a priori. En su ejercicio juega con ese acercamiento, por lo que a veces aísla a propósito la figura a destacar de los otros elementos que intervienen en el campo visual, ya que le interesa que el receptor descubra al individuo y su emoción más que a la personalidad inscrita per se. De ahí que su trabajo revista de paciencia y meticulosidad. 

En una sesión de estudio –menciona- la relación con el sujeto a fotografiar tiende a ser directa, cómplice y hasta manipulable. En los conciertos no. Allí no hay muchas opciones. El sujeto no participa voluntariamente, se mueve, no se presta, cambia de sitio; la luz varía, los otros elementos escénicos intervienen, los claros oscuros determinan… Entonces es cuando entra en acción la pericia de Héctor, su habilidad, su técnica y, sobre todo, la consabida paciencia para determinar el mejor momento, el momento deseado y obtener lo que se busca, eso que revele y emocione. Aunque en muchas ocasiones tenga que lidiar con restricciones del tipo de “solo 10 minutos” o “solo tres canciones”.

“Con el cantante en escena. Lo que hay que hacer es captar aquellos momentos en que da todo de sí. Encontrar ese punto es el reto”, nos dice el artista.

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