Consejo Mexicano de Negocios en la mira por "campaña negra" contra AMLO

México / Redacción MX Político.-  López Obrador ya había delineado lo que el pasado jueves 14 presentó con el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda, Santiago Nieto Castillo: el uso de 100 millones de pesos en un documental sobre el populismo, impulsado por Claudio X. González Laporte, que podría ser trasmitido por Claro-Video (el servicio de streaming de Telmex, de Carlos Slim, donde González es consejero) o en Cinépolis.

Acababa de terminar un mitin en Zongolica, Veracruz, cuando se le planteó que su adversario panista, Ricardo Anaya, había dejado ver su disposición a construir una alianza con el PRI y los otros candidatos, durante un encuentro con ejecutivos de Citibanamex el 27 de abril.

López Obrador fue más allá: “Hay un grupo de empresarios que, en sentido estricto, son traficantes de influencias, no empresarios; que se benefician de la actual política económica, de la corrupción, que están presionando mucho para que se unan los candidatos en contra mía”.

Luego los identificó: Alberto Bailleres, de Grupo Bal; Germán Larrea, de Grupo México; Eduardo Tricio, de Grupo Lala y Aeroméxico; Claudio X. González Laporte, de Kimberly Clark de México; y Alejandro Ramírez, de Cinépolis.

 

 

Ese día los identificó como “minoría rapaz”, “traficantes de influencias, no empresarios”, “mafia del poder”, los que verdaderamente mandaban por encima de los que estaban en el gobierno y que un mes antes habían tenido una reunión con el panista para pedirle que bajara el tono de sus críticas al presidente Enrique Peña Nieto para poder operar la alianza.

Desde que el CMN fue creado con el ­círculo de amigos del expresidente Miguel Alemán en 1962, jamás habían fijado una posición política como el 5 de mayo de 2018, cuando le recriminaron a López Obrador con un desplegado que llevaba por título “Así no”.

En ese contexto, los desencuentros se fueron atenuando con la cúpula empresarial que reclamaba a sus interlocutores el trato de “minoría rapaz” o “traficantes de influencias”, por lo que hacia mediados de mes, luego de las reuniones de Alfonso Romo y Gerardo Esquivel con varios de los magnates, López Obrador bromeaba, al referirse a ellos, diciendo: “Ya no les puedo decir mafia del poder”.

El CMN se deslindó de los señalamientos de Nieto el mismo jueves 14. Arguyó, en un comunicado, que financiaba campañas para promover la labor empresarial y rechazaba categóricamente participar en alguna campaña del pasado proceso electoral, más o menos el mismo argumento que el BPIA asentó por su parte, acusando además a la UIF de haber violado el debido proceso, la presunción de inocencia y el secreto bancario.

Hasta el momento, políticos de Morena y empresarios han intentado no ampliar la discusión; sin embargo, con el paso de los días la relación se vuelve cada día más tensa.

fjb

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