¿Recuerda qué dijo de la inseguridad y la economía? / En opinión de Ángel Verdugo

Atenidos a los resultados de las encuestas más recientes, los dos problemas más importantes para la población son, no otros que la inseguridad y el desempeño de la economía. De cruzar esta percepción con los datos duros publicados de ambos rubros, nos daríamos cuenta de la congruencia entre lo que la población advierte y aquellos.

En consecuencia, habría que haber esperado que lo dicho en el mensaje –que no Informe– en Palacio Nacional, hubiese respondido –clara y convincentemente–, a lo que la población considera son los problemas más graves que enfrenta en los tiempos que corren.

¿Recuerda si se le concedió la debida importancia a la inseguridad y la violencia criminal, y al pésimo desempeño de la economía? ¿Escuchó usted alguna estrategia digna de ese nombre para enfrentar ambos? En materia económica, ¿se dijo que la fundamental del pésimo desempeño económico radica en la desconfianza que algunas han generado en los agentes económicos privados?

¿Le parece que habría sido importante reconocer lo peligroso que es para las finanzas públicas, otorgar dádivas sin control antes de fortalecer aquéllas las cuales, enfrentan hoy problemas graves como el de las pensiones y el servicio de la deuda del sector público?

¿Recuerda usted algo en relación con lo arriba señalado? De nada recordar, ¿se debería a que a usted no le interesó lo que dijo o, por el contrario, fueron más los temas secundarios que los trascendentes?

En los tiempos que corren, no únicamente en México, sino en prácticamente todo el mundo, los gobernantes prefieren eludir los temas conflictivos porque, en una democracia como usted sabe, las más de las veces, el ciudadano rechaza o condena sin analizar un tema en el cual, él debe participar.

Nuestros ciudadanos han sido, desde hace decenios, educados para recibir todo sin dar algo a cambio. De ahí que piensen, equivocadamente, que el gobierno puede crear de la nada riquezas sin límite para sufragar todas las necesidades de todos.  Hoy, más que en años anteriores, la escasez de recursos no puede ocultarse. En consecuencia, es natural que López, en su calidad de político y de presidente, eluda lo que podría significarle algún rechazo o generar en el ciudadano alguna molestia o rechazo.

En consecuencia, mucho bien le haría al ciudadano, empezar a pensar de otra manera; en los tiempos que corren, las necesidades son infinitas y los recursos escasos. De ahí que la priorización sea algo obligado y como resultado de ella, a unos grupos podrían entregarle apoyos, pero no a otros.

El gobernante debería hablar con la verdad a los que solicitan apoyos de índole diversa, pero decir la verdad a todos todo el tiempo ya es harina de otro costal. Es más, ¿usted lo haría? ¿No le importaría perder el apoyo de los ciudadanos y sus votos?

En ese sentido, este gobierno y quien lo encabeza, actúan acorde con las reglas de la política que establece que decir la verdad siempre es lo menos recomendable.

¿Qué hará usted cuando el gobernante deba decirle que no hay recursos suficientes para apoyarlo en sus necesidades? Mi recomendación sería ésta: póngase a trabajar.

 

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