Quisicosas: Ante el debate, la cautela opositora y la derrota priista/ En la opinión de Marcos Marín Amezcua

Por Marcos Marín Amezcua 

Un debate no es las elecciones y así deben de entenderlo candidatos y electores. Quien se mal piense que ganar un debate ya supone la elección, se equivoca igual que quien se traga entera la encuesta. Se gana hasta que sucede. Los electores son caprichosos por derecho. O sea que…¿ Meade puede ganar? Sí. De usted depende la respuesta definitiva.

Sí son una oportunidad de expresar y una oportunidad de acercarse de una manera masiva a los electores, apostando a conservar y a incrementar su base electoral. Es un episodio evidenciador y en esa tesitura, el del 22 de abril lo fue.

Sí, y el PRI es el gran perdedor del debate. Su candidato y sus asesores, cortos de miras, no han entendido la palabra “hartazgo” en los ciudadanos hacia lo que significa PRI. No han condenado la corrupción priista ni se han deslindado. No le alcanzará a Meade decir que no es corrupto, como para deslindarse lo suficiente. Lo apoya el peor partido y eso derrota su opción. Y no pueden remediarlo en el PRI porque de hacerlo se darían un balazo en el pie.Y sí, aún así Meade puede ganar, porque no perdamos de vista que las elecciones no han ocurrido y llevamos recorrida apenas la sexta parte de la campaña. Y claro: de usted depende.

Si Zavala fue la que más planteó ideas, audaces y reclamantes fue porque no tiene nada que perder, considerando que no tiene nada qué ganar. Meade en cambio, desde el partido gobernante, se ha quedado hueco. Lo suyo para una especie de monólogo. A nadie le importaban sus propuestas huecas. Bien lo ha dicho Anaya: “el PRI ya se va”. Falta que en las urnas los ciudadanos ya le digamos al PRI: “¡cállate!”.

Anaya ha sabido jugar sus tiempos al aire y sus momentos de defensa y ataque. Impecable. Faltan las propuestas, falta que se deslinde, que critique al PAN por apuntalar medidas empobrecedoras y a partir de ello, falta que proponga lo que un país harto del PRI, necesita oírle para que gane. Necesita en pocas palabras, deslindarse y distinguirse de Meade o no lo conseguirá ganar. Es fácil de entenderlo y procesarlo.

En su primera intervención con eso de “El PRI ya se va”, demostró Anaya poco argumento novedoso. Es que: o critica lo mucho criticable que involucra al PAN, o no avanzará ni ampliará si base de votantes. No acaba de definirse diferente a Meade. Gano le debate por su oratoria certera, no por sus mejores propuestas.

López Obrador necesitará articular discurso. No ganó. Parece mentira que sea su tercera campaña y a veces parece un recién llegado. No porque su estrategia sea ser tonto ni por bondadoso, sino por presunto ignorante e incapaz de articular un mejor discurso para su causa, la de millones, que da para mucho y podría mejorarlo, como que no representa al desastroso partido gobernante. Y sin embargo…se queda en la puerta. Alguien ha expresado que es el revolucionario ausente que no acaba de llegar. Allá sus asesores que no están trabajando. Lo embrollan y solito se embrolla.

La pregunta viene a cuento porque López no ha ganado el debate y seguimos esperando respuestas a decisiones que más que polémicas, necesitamos saber cómo las articulará, si ganara.

El debate debió reflejar las inquietudes de los mexicanos, quedan dos oportunidades de conseguirlo y además, debe de implicar compromisos claros. Si es verdad que López Obrador llegó ufano, confiado y displicente, puede tener un problema que ayude a sus opositores. Para mí lo grave ha sido que no pudiera articular ideas más profundas y aterrizadas. Decepcionó. Los ciudadanos merecemos saber el cómo, también. Y allí se está atorando. Y eso que cuenta con el desprestigio absoluto de Meade y lo que representa.  

Quedan dos debates. Estemos expectantes. Son los beneficios de la democracia. Anaya ha ganado el primero, pero no las elecciones. Meade ha perdido, pero no las elecciones. Y López no ha ganado las elecciones. Aún.

Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.

izas

 

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto

Minuto a Minuto