Tras 15 años, el polémico y crítico Hugo Valdemar deja vocería de la Arquidiócesis

El nombramiento de Marilú Esponda es la confirmación del reconocimiento a su fidelidad al Arzobispo de México

Por Vanessa Solis 

Ciudad de México.- Tras 15 años como director de comunicación social de la Arquidiócesis Primada de México, durante la era del cardenal Norberto Rivera Carrera, el sacerdote Hugo Valdemar Romero dejó sus funciones.

Este cambio ocurre a una semana de que el cardenal Carlos Aguiar Retes asumiera el cargo de arzobispo primado de México.

Una semana bastó para que Aguiar Retes presentara a su equipo más íntimo, un círculo especial que viene a ser esa especie de protección para un Arzobispo que tiene como principios el de dialogar y transformar. 

El padre Hugo Valdemar Romero siempre fue polémico, pero fiel al cometido encargado por Norberto Rivera Carrera: Comunicar para defender y denunciar ahí dónde el magisterio o doctrina de la Iglesia podría verse comprometida.

Su remoción fue consecuencia también de una oleada de críticas y ataques que el sacerdote nacido en Puebla afrontó cuando su estilo incomodó a muchos, particularmente a los grupos minoritarios que exigían su cabeza.

Valdemar Romero fue polémico por sostener una línea aguda en el semanario Desde la fe, los editoriales fueron punto de referencia obligada todos los domingos al denunciar al sistema político, económico y eclesiástico que fueron, en no pocas ocasiones, motivo de álgidos debates en medios y entidades públicas. 

La oficina de Comunicación Social afrontó el fuego cuando en este último par de años dirigió certeras críticas al actual gobierno, particularmente cuando la presidencia de la República propuso la iniciativa de matrimonios igualitarios. 

En una entrevista para Proceso, Valdemar Romero no titubeó en señalar a la presidencia de la República por haber traicionado a la Iglesia provocando, lo que llamó, un "encontronazo" con el Episcopado mexicano.

"En estos momentos en que el país tiene problemas tan graves por resolver, estas propuestas de Peña resultan totalmente inoportunas y fuera de lugar. Con ellas se echó encima a la Iglesia, que no es, ni actúa como un partido político", dijo Valdemar Romero.

El estilo de Hugo Valdemar llegó a su fin como el reciente Arzobispado que acabó el 5 de febrero pasado. Con demandas judiciales y electorales, denuncias por discriminación, amonestaciones públicas y algunas antipatías desde el mismo clero, su dimisión podrá ser vista como el alivio más esperado para sacar "esa piedrita del zapato".

Sin embargo, el padre Hugo Valdemar dijo que se va con "la satisfacción del deber cumplido y por ser testimonio de fidelidad, compromiso, valentía, entrega y coraje a la labor encomendada" 

Mientras que el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México, se limitó a agradecer el trabajo de Valdemar Romero frente a la dirección y el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, dio a conocer el nombramiento de Marilú Esponda Sada como nueva directora general de Comunicación Social de la Arquidiócesis de México.

¿Quién es Marilú Esponda?

Marilú Esponda estudió Comunicación en la Universidad Panamericana. Ha sido directora de Comunicación Institucional de esa universidad, además profesora de introducción a los medios de comunicación y de problemas contemporáneos. Y es miembro numerario del Opus Dei.

Es licenciada en Teología por la Universidad de la Santa Cruz en Roma.

Fue vicecoordinadora del área de Comunicación en el Comité Organizador durante la visita del Papa Francisco en México en febrero de 2016.

Recientemente publicó un libro sobre Aguiar Retes titulado "Una Iglesia para soñar, construyendo caminos de unidad".

El nombramiento de Esponda es la confirmación del reconocimiento a su fidelidad al Arzobispo de México, quien no tiene poco tiempo de conocerla y confiar en ella como parte estratégica de su equipo de más cercano.

Desde la presidencia de Aguiar en la Conferencia del Episcopado Mexicano (2009-2012), Esponda Sada le ha acompañado para ser interlocutora entre los medios y los obispos de México. 

Todo parece indicar que Esponda plantea una estrategia completamente opuesta a la que se venía dando en la oficina de comunicación social. 

Según Esponda, "el objetivo es conseguir que cada miembro de la Iglesia, cada bautizado, pueda ser un portavoz veraz del mensaje cristiano porque lo vive. Después viene una buena comunicación externa que construye, que fomenta el diálogo, que aporta a las distintas necesidades de la sociedad", necesidades que tampoco podrían prescindir del diálogo crítico especialmente en estos momentos de gran fractura cultural.

vsv

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