“Sép7imo Día”, un viaje maravilloso con Soda Stereo

El espíritu de Gustavo Ceratti animó las almas del Palacio de los Deportes de la capital mexicana para centellear el arte de 35 artistas gimnastas del Cirque du Soleil

Redacción: Roberto Ponce

Ciudad de México.- El espectáculo luminoso más grande y rítmico del mundo llegó a la Ciudad de México.

Tal como lo hiciera entre la alfombra roja de Luna Park en su natal Buenos Aires, el espíritu de Gustavo Ceratti (1959-2014) animó las almas del Palacio de los Deportes de la capital mexicana para centellear el arte de 35 artistas gimnastas del Cirque du Soleil bajo el Domo de Cobre y ofrecer un happening futurista multimedia con el sonido rock de Soda Stereo en el montaje Sép7imo Día. No descansaré.

A través de 17 cuadros escénicos que se compaginan con 21 temas del conjunto argentino (que allí mismo en el Palacio de los Deportes diera una lección atronadora de perfección sonora hace 26 años), la siempre joven compañía internacional del canadiense Michel Laprise, triangulando con los músicos Charly Alberti y Zeta Bosio, sortearon el reto de crear personajes inolvidables y conmover a varias generaciones de un público mexicano que acudió al estreno de Sép7imo Día…la fría noche del martes 28.

Fracasaron algunas críticas que precedieron esta visita del Cirque du Soleil, referentes a la excesiva comercialización y abuso de marketing del evento; o cacaraqueando una supuesta carencia de hilvanación estructural del show, e incluso, esas concernientes a la improbabilidad de que a Gustavo Cerati le hubiese agradado este viaje maravilloso con la música que adoran los fans Soda Stereo.

Porque para aquellos que vivieron en México la masacre de Tlatelolco al movimiento estudiantil del 68 y los que sufrimos la prohibición de los conciertos de rock en los años setenta (y pudimos gozar desde 1991 a Soda Stereo, gracias a la llegada de Ocesa en los noventas), hay un punto de arranque coincidente con la situación argentina de las dictaduras militares cuyo simbolismo es una jaula tortuosa que aparece al mero comienzo de Sép7timo Día…

Es por ello que, al principio de esta historia, Michel Laprise detalla en el programa de mano:

“En nuestro espectáculo, El Hombre Sediento (un muchacho de los tiempos oscuros de la represión en nuestros países latinoamericanos) es un adolescente que sufre en la Tierra. Se pone sus audífonos para escapar de su dura realidad, y la fabulosa música lo lleva a través del espacio y el tiempo, a un mundo ideal llamado Planeta Soda Stereo.”

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