El SNTE se divide, Díaz de la Torre con Meade y elbistas con AMLO  

Una parte importante, sobre todo los cercanos al liderazgo de Elba Esther Gordillo y terceros, se han empezado a acercar a AMLO

Por Vanessa Solis 

Ciudad de México.- En pleno año electoral, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE, conformado por un millón 619 mil docentes, se encuentra dividido entre los seguidores de Juan Díaz de la Torre y los disidentes, quienes han expresado su apoyo a Andrés Manuel López Obrador.

"Lo que está pasando entre Juan Díaz y Elba Esther [Gordillo Morales] es producto de que el SNTE se está dividiendo en dos. Una parte importante, sobre todo los cercanos al liderazgo de Elba Esther Gordillo y terceros, se han empezado a acercar a Andrés Manuel López Obrador para apoyar su candidatura presidencial. Por el otro lado, está la cúpula del liderazgo de Juan Díaz de la Torre que sigue siendo leal al PRI y lo que quieren es amarrar al sindicato para tenerlo como un movilizador de votos muy importante apoyando a José Antonio Meade", aseguró el analista político Enrique Toussaint para Sin Embargo.

¿Qué es lo que está pasando?

El pasado lunes, entre protestas de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en diversas entidades como Jalisco, Guerrero, Oaxaca y Ciudad de México, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se llevó a cabo su Séptimo Congreso Nacional Extraordinario en Puerto Vallarta, donde Díaz de la Torre fue reelecto presidente del SNTE, con 3 mil 689 votos a favor, aunque había sido destituido por orden judicial. 

Horas antes, Díaz de la Torre advirtió que no debería volver a pasar que los líderes magisteriales consideraran que la organización es su patrimonio familiar.

Esto sucedió tras un fin de semana en el que Andrés Manuel López Obrador recibió el respaldo público de René Fujiwara y Fernando González Sánchez, nieto y yerno, respectivamente, de la exlíder magisterial, Elba Esther Gordillo.

Apenas en diciembre pasado, el precandidato de Morena a la presidencia del país, refería que, de triunfar, cancelaría la "mal llamada Reforma Educativa". Y este discurso que no resulta novedoso, le ha ganado que la disidencia magisterial, agrupada en la CNTE, no tenga empacho en cerrar filas en torno a él.

"Quiero hacer desde mi tierra, desde mi agua un compromiso con todo el magisterio nacional, que al triunfo de nuestro movimiento se va a cancelar la mal llamada Reforma Educativa", dijo Andrés Manuel López Obrador.

Algo que los adversarios de López Obrador rápidamente usaron a su favor. Hacia finales de 2017, el coordinador de la precampaña del aspirante presidencial del PRI, José Antonio Meade, Aurelio Nuño acusó que el morenista quería acabar con la reforma y el nuevo modelo educativo para regresarle a Elba Esther Gordillo y a la disidencia magisterial el control de la educación en el país.

Pero esto no es nuevo, en las pasadas elecciones en el Estado de México, integrantes del SNTE del Estado de México, identificados con Elba Esther Gordillo, externaron su apoyo a la entonces candidata de Morena por la gubernatura estatal, Delfina Gómez Álvarez.

Fue el 10 de febrero en Zacatecas que Andrés Manuel López Obrador convocó a los maestros de México a la construcción de un acuerdo y para ello, dijo, buscaría hablar con dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), así como con todos los movimientos independientes del magisterio.

El acuerdo sugerido por el tabasqueño se firmaría en Guelatao, Oaxaca, porque ahí nació Benito Juárez, "el mejor presidente de México que siempre habló de la importancia de la educación y como reconocimiento al movimiento democrático de los maestros del estado".

Sin embargo, ahí, en territorio zacatecano, otra vez, volvió a referirse a la cancelación de la Reforma Educativa.

También en la ciudad de Zacatecas se dio la firma del "Acuerdo para la defensa de los derechos laborales de los maestros y para la transformación de la educación"  entre López Obrador y Rafael Ochoa Guzmán, secretario general del SNTE en los tiempos de la maestra Elba Esther Gordillo, y hoy representante de Redes Sociales Progresistas Magisteriales.

El acuerdo establece nueve acuerdos, entre los que destacan los siguientes: Dar marcha atrás a la Reforma Educativa enviando al Congreso de la Unión un nuevo proyecto de Ley del Servicio Profesional Docente, que respete derechos laborales y gremiales, las plazas de base del magisterio y reconozca la carrera magisterial; eliminar la evaluación punitiva, el cese de persecuciones y amenazas a maestras y maestros (…) No rechazamos ser evaluados pero no con la supuesta evaluación intimidatoria y represiva que viola nuestros derechos laborales; recontratación inmediata de maestros y maestras cesados por no aceptar la evaluación punitiva; revivir el Federalismo Educativo y recuperar el presupuesto educativo que ha mermado con la "falsa reforma".

Tras la firma del acuerdo y llamar nuevamente a cancelar la Reforma, el precandidato de Morena-PT y PES, tuvo que salir a precisar sus palabras, y aclaró que su dicho se limita a una iniciativa de ley en la que se vote una nueva Ley General de Servicio Profesional Docente (LGSPD).

vsv

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