¡No se privatiza el agua! Concesiones siempre han existido

Especialistas sobre el tema, explicaron a MX Político que no se trata de una privatización sino de una excelente medida para el medio ambiente 

Por Vanessa Solis 

Ciudad de México.- El pasado 17 de junio, en medio de los festejos  por el triunfo de la selección mexicana en el mundial de Rusia, se difundió la versión de la privatización de algunas cuencas hidrológicas del país, pero no fue así.

¿Qué fue lo que realmente sucedió? 

Los decretos firmados el pasado 5 de junio por el presidente Enrique Peña Nieto para modificar el status de 295 cuencas hidrológicas en el país sí abren la posibilidad de que el líquido pueda ser utilizado para fines comerciales e industriales, de hecho siempre han sido así. 

De acuerdo al artículo 27 Constitucional, por el hecho de ser agua son propiedad de la Nación, pero el Estado, puede concesionar el uso; tal y como lo hacen los gobiernos estatales o municipales en toda la República Mexicana, extraen el agua, la tratan, la llevan a las casas y cobran por el "servicio". Lo que se trató de hacer fue que los mexicanos entendieran otra cosa, la supuesta privatización del agua.

Así, los 10 decretos eliminan las vedas de casi 300 cuencas hidrológicas en el país, (que equivalen al 55% de lagos y ríos del país). Este cambio significa que no habrá impedimentos para la extracción de agua en estas cuencas.

¿Qué zonas se contemplan?

Cada uno de los decretos, en esencia dictan lo mismo, pero corresponden a 10 diferentes ríos. Las zonas y ríos seleccionados son: Grijalva-Usumacinta (Chiapas, Tabasco y Campeche); Papaloapan (Oaxaca, Puebla y Veracruz); Pánuco (Estado de México, Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí, Veracruz, Tamaulipas y Nuevo León); Costa Chica de Guerrero y Costa Grande (Guerrero y Oaxaca); San Fernando Soto la Marina (Tamaulipas y Nuevo León); Santiago (Aguascalientes, Durango, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, San Luis Potosí, y Zacatecas); Actopan-Antigua (Veracruz y Puebla); Costa de Jalisco (Colima y Jalisco); y Ameca (Nayarit y Jalisco).

¿De dónde surgió la información de la supuesta privatización? 

La organización Agua para Tod@s plantea, a través de un análisis, la posibilidad de privatización que se abriría tras la firma de los decretos.

"Estos decretos van a permitir a la Conagua garantizar los volúmenes de agua que están exigiendo las empresas mineras, petroleras y privatizadores de sistemas urbanos de agua, a costa de los derechos al agua de los pueblos indígenas, los núcleos agrarios, comunidades rurales y los sectores populares urbano", expresan.

Señalan que las empresas trasnacionales se verán directamente beneficiadas con la eliminación de las vedas, pues "requieren de concesiones con seguridad jurídica".

Otro punto es que, según la organización, aunque los decretos están siendo promovidos como una medida de protección al ambiente, incluyen reservas para uso urbano, y en algunos, para la generación de energía eléctrica.

Con relación a la vigencia de 50 años de los decretos, Agua para Tod@s señala que cada estado podrán solicitar los volúmenes requeridos, sentando así "las bases para la privatización vía trasvases y el concesionamiento de servicios de agua y saneamiento".

Añaden que los decretos desconocen los derechos de los pueblos indígenas, "empezando con su derecho a la consulta sobre esta misma medida. Desconocen también su derecho a la autodeterminación según sus propias formas de gobierno sobre las aguas en sus territorios".

Eugenio Barrios, director del Programa Agua del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), organización que asesoró al gobierno mexicano en esta decisión desde el sexenio pasado, explicó  en entrevista con MX Político que del volumen total del líquido que representan estas cuencas, en promedio sólo el 1%  será reservado para consumo humano y el 80% está destinado para reservas ambientales y el resto, puede ser utilizado para los usos contemplados en la Ley General de Aguas, que podría ser la concesión, que es algo que siempre se ha hecho.

La decisión se tomó para garantizar el acceso al agua para los próximos 50 años, aseguró Barrios, quien además señaló que han venido trabajando desde hace 12 años, de la mano de organizaciones de la sociedad civil, académicos, centros de investigación, investigadores, usuarios del agua, gobierno de los diferentes niveles.

"Esto es justamente lo opuesto a privatizar, lo que están estableciendo los decretos es el agua que no se puede tocar, que nadie puede extraer para que se quede manteniendo los ecosistemas y conservando el ciclo natural de renovación del agua". 

Los decretos cambiaron el status de las cuencas mencionadas de zonas de veda, a zonas de reserva, lo que quiere decir que las cuencas aún están protegidas pero es posible que el agua pueda ser utilizada si es que su aprovechamiento es de "utilidad pública".

Por su parte  Javier Warman, Director de Bosques de WRI México, señaló que los decretos dan la posibilidad de privatizar el agua, pero establecen prioridades para el uso público y ecológico. 

"Estos decretos priorizan el uso ecológico, que era algo que no se tenían, el uso de las concesiones no es algo nuevo", dijo en entrevista.

En ello coincidió Judith Domínguez, profesora e investigadora del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales del Colmex, "los decretos reservaron agua para el uso ambiental, algo que es buenísimo y si sobra se puede concesionar. Si hay disponibilidad de concesiones". 

En entrevista con MX Político, Domínguez, dijo que "no hay privatización, bajo ningún concepto esto puede considerarse una privatización".

Y explicó que "un decreto es uno de los instrumentos que prevé la ley de las aguas nacionales, que existen en todo el mundo, en nuestro país solamente el Presidente lo puede hacer. 

Indicó que los decretos que había ya tenían muchos años, "había que revisarlos y actualizarlos y es lo que se hizo". 

En tanto, Karina Kloster, académica, investigadora y profesora de la Universidad Autónoma de la  Ciudad de México, explicó que "existían partes del agua que se le habían puesto restricciones o vedas por problemas de escases de las reservas. Hubo una época en la que se hizo un análisis y se llegó a la conclusión que se necesitaba tener acceso para el aprovechamiento".

"Estas vedas estuvieron vigentes hasta el día en que Peña Nieto firmo el decreto y se publicó, quito la veda, que es indefinida. No es la privatización, simplemente que antes había una restricción sobre el uso y ahora deja de haberla", platicó a MX Político.

Indicó que dicha veda es importante porque estará libre el 75% de los acuíferos. 

Los cuatro especialistas entrevistados por MX Político, coincidieron que levantar las vedas no significa la privatización del agua, al contrario es una de las mejores medidas ya que protegen al medio ambiente, que es algo que se venía buscando desde hace mucho tiempo. 

vsv
 

Tu opinión es importante

Minuto a Minuto

Minuto a Minuto